Alguna vez te alcanzará el sonidode mi apagado nombre, y nuevamentealgo en tu ser me sentirá presente:más no tu corazón; sólo tu oído.(Rubén Bonifaz Nuño)
¿Qué parte de la faz de la balanza,
otorga la sustancia de mi peso?
Reniego, no del bache ni el proceso,
ni acaso de la voz de la esperanza.
Mas todo cuanto anhelo, nunca alcanza
a ser en el caudal encuentro ileso;
soy góndola sin rumbo, brizna y yeso,
que no se pliega al delta de añoranza.
Y dudo de la duda, pues dudando
no sirve el corazón que no razona,
ni el eco del amor que está quemando
las sienes, las ventanas, cuanto existe.
Quizá la desazón no me perdona,
si el eco de lo ausente me desviste.
Alberto Madariaga
(2011)
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