Voy a morir de ti, lo sé, lo siento.
Me lo predice el alma cada día,
pues no se me conforma el sentimiento,
ni quiero conformarlo todavía.
Ese final soñaba y no arrepiento,
la mística palabra entre la umbría,
que suelto cada tarde por el viento
y quede aprisionada en tu alegría.
Voy a morir de ti, de no arrancarte,
de no saber medir el desespero
y el cauce de este fuego en que me inflamo.
Tranquilo es el final en mi sendero...
Ya ves que moriré sin olvidarte
y entonces... ¿Qué más da? ¡Así te amo!
Alberto
Madariaga
(2011)
a Nadia
Simplemente me encanta, te dejo un beso, te amo...
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