sábado, 28 de mayo de 2011

Déjame ser de ti...

Déjame ser de ti, no digas nada.
No pretendo sangrar tu resistencia,
sin que pruebes la luz de mi presencia
y yo nade en el mar de tu mirada.

Deja que venga a ti... ¿Estás callada
para nunca mostrar correspondencia?
Quiero entonces sentir tu somnolencia,
siendo brasa tu boca de granada.

Deja nacer la luz. La tarde oscura,
con destellos balsámicos depura,
el silencio de amor que nos envuelve.

No vulneres quietud, que no te absuelve
ni tampoco te apresa mi ternura,
que tus brazos libertos se resuelve.

Alberto
         Madariaga
(2011)
Poemas Sueltos.

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